domingo, 21 de octubre de 2012

Matrimonio y adopción en parejas homosexuales (II)

Pensaba haberme expresado suficientemente sobre el tema, sin embargo la publicación esta semana por la revista Le Point de una excelente entrevista de Pierre Lévy-Soussan, pedo psiquiatra y psicoanalista francés especialista de los temas de la adopción, me lleva a agregar algunos comentarios complementarios.

Lévy-Soussan tiene toda la razón en afirmar que el problema no es la educación de un niño por una pareja homosexual, sino LA FILIACIÓN, o sea el hecho de inventar una ficción tan extravagante como monstruosa de un niño nacido de dos personas de mismo sexo.

La adopcion por una pareja heterosexual también es una ficción, ya que en el nuevo registro civil de nacimiento, se indica que el niño es hijo de Fulano y Fulana, cuando a nivel biológico no lo es; sin embargo, se trata de una ficción PLAUSIBLE, muy distinta de la que se crearía con la adopción por parejas homosexuales.

Uno de los argumentos esgrimidos por la comunidad gay para exigir la legalización de la adopción por parejas homosexuales, es que en la realidad este tipo de familias ya existe, pero la ausencia de reconocimiento legal dejaría a los niños que viven en ellas en el limbo jurídico.

Es verdad que estas familias ya existen, son cada vez mas numerosas, y como lo dije en mi articulo anterior, nada permite decir actualmente que los niños criados en estas familias sean menos felices o presenten mas problemas que los que se educan en familias heterosexuales. Pero es importante anotar que estos niños saben perfectamente quien es su padre o su madre, y no se les ocurre decir que tienen dos padres o dos madres. En un articulo reciente publicado por Le Monde en el cual se presentaba testimonios de varios jóvenes educados en estas condiciones, todos hablaban de "mi madre y su compañera, mi padre y su amigo", y no de "mis dos madres, mis dos padres".

Como ya lo escribí, no se trata de impedir que jóvenes puedan ser educados en el seno de hogares homosexuales, si las circunstancias de la vida hacen que uno de los miembros de la pareja ya tiene hijos, o llega a ser padre o madre posteriormente al inicio de la unión homosexual. Lo único que no se puede aceptar, porque va en contra de las leyes mas básicas de la naturaleza, es que un  niño pueda figurar en su estado civil como nacido de "Fulano y Fulano".

Entonces, dirán algunos, ¿como resolver la situación de estos niños que viven de hecho en parejas homosexuales? De manera muy sencilla: de igual manera que yo proponía la creación de un marco jurídico para parejas homosexuales, que no se llamaría "matrimonio" (la palabra "matrimonio" queda reservada a la unión de un hombre y una mujer), se podría incluir en esta legislación, para el miembro de la pareja que no es el padre (o la madre) del  niño, la posibilidad de ejercer algunos de los atributos de la paternidad: posibilidad de transmitir su patrimonio, posibilidad de sustituirse al padre en caso de ausencia transitoria o incluso definitiva de éste, ejercicio de patria potestad...

Lo único que no se debe hacer es crear esta "quimera" en la cual algunos seres humanos serian considerados como nacidos de dos progenitores de mismo sexo.

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